Darwin
Darwin
Discusión del texto sobre el origen de las ideas de Darwin sobre la evolución. Presentamos la teoría de Darwin aproximadamente de la siguiente manera (el texto la descompone en más hipótesis con distinta numeración, pero eso no interesa mucho):
1. Lucha por la vida: en la naturaleza, sobrevivir y dejar descendencia no es algo precisamente fácil: hay una competencia por recursos limitados, lo cual hace que no todos los individuos que nacen puedan sobrevivir y dejar descendencia. En la naturaleza hay una destrucción permanente de vidas: nacen muchos más de los que pueden sobrevivir y reproducirse.
2. Variabilidad: no todos los individuos de una población (o especie) son idénticos: siempre hay algunas diferencias entre ellos; siempre aparecen aquí y allí individuos que tienen algún rasgo diferente.
3. Heredabilidad: muchos de estos rasgos son heredables (los descendientes los heredan).
4. Selección natural o supervivencia de los más aptos: en este ambiente competitivo, los individuos que posean rasgos que les otorguen una ventaja en la lucha por la existencia tenderán a dejar más descendencia que los demás. Y suponiendo que este rasgo es heredable, predominará en las siguientes generaciones, mientras que los rasgos menos eficaces estarán cada vez menos representados en las siguientes generaciones, hasta prácticamente desaparecer.
Así se explica la evolución, entendida como cambio en la frecuencia de un rasgo en una población a través del tiempo. Según Darwin, entonces, estos cambios suceden por el predominio de los individuos con rasgos heredables más eficaces para la supervivencia y/o reproducción, y la eliminación de los menos eficaces. La acumulación de estos cambios en los rasgos de los individuos de una población (cada uno de los cuales se explica por selección natural) termina dando lugar, según Darwin, a nuevas especies.
Además de esta explicación de la evolución, Darwin sostenía que todas la especies están emparentadas: dos especies cualesquiera siempre tienen un ancestro común (especie ancestral) del cual ambas derivan. Por ejemplo, los hombres y los chimpancés ambos derivamos de (“evolucionamos por selección natural a partir de”) un ancestro común (una especie anterior) que vivió hace unos 7 millones de años. Lo mismo sucede para cualquier par de especies que escojamos. Esto sucede porque de hecho todas las especies pasadas y presentes derivan de un mismo ancestro común muy lejano en el tiempo (con el que se originó la vida), formando así un “árbol de la vida” similar a un árbol genealógico.
Nota para curiosos: otra forma en que un rasgo se difunde por el éxito reproductivo diferencial que aporta es lo que Darwin llamaba "selección sexual", que también mencionamos en clase. Puede suceder -y a menudo sucede- que haya rasgos heredables de los machos que son preferidos por las hembras a la hora de copular, y que por ello los machos que presentan ese rasgo tienen más éxito reproductivo (dejan más descendencia) que los que carecen de él. Son los machos más “atractivos” sexualmente. Así, la frecuencia de este rasgo atractivo entre los machos de las generaciones siguientes -heredado de sus progenitores- aumentará. Aun si el rasgo no da muchas ventajas para la supervivencia de los machos que lo poseen (a veces es desventajoso en este sentido), será difundido en las generaciones siguientes en detrimento de los que no lo poseen por el hecho de que las hembras copulan preferencialmente con esa clase de machos. Ejemplo clásico: el plumaje llamativo del pavo real macho.
Es conveniente recordar que, a diferencia de otras teorías anteriores de la evolución, Darwin no postula una tendencia intrínseca de “la vida” a progresar o a complejizarse: no hay una ley general de evolución que determine que todo organismo tiende por sí mismo a "evolucionar". No hay, en particular, una ley general de progreso. La evolución no significa progreso para Darwin, sino sólo el cambio en la frecuencia con que se dan ciertos rasgos en una población a través del tiempo; y evolución tampoco quiere decir necesariamente complejización, aun si muchas veces eso de hecho sucede. Tampoco postula Darwin una tendencia de la vida a evolucionar hacia el hombre como la etapa final y más perfecta del proceso evolutivo. El hombre es apenas el representante de una de las ramas actuales en el árbol de la vida, entre millones de otras. (Por eso, para evitar malentendidos como éstos, Darwin tendía a evitar la palabra “evolución” y prefería usar en su lugar la expresión “descendencia con modificación”.)
Es sabido que la teoría de Darwin fue muy resistida debido en parte a las consecuencias que tenía justamente sobre la concepción del hombre y a su conflicto con explicaciones religiosas sobre la creación divina del mismo. Esta resistencia continúa hasta hoy.
En cuanto a la tesis que propone el texto a propósito de la teoría de Darwin. El autor intenta encontrar “antecedentes” o ideas similares a las de Darwin en otros autores anteriores o contemporáneos a él y sugiere además que éstas fueron el origen efectivo de las ideas de Darwin (es decir, de sus conceptos e hipótesis).
Algunos de estos antecedentes son bien reales y son reconocidos muy claramente por el propio Darwin: la idea de competencia y lucha por la existencia (limitación de los recursos y exceso de fertilidad) ya estaba en la obra del economista Thomas Malthus; y la idea de que el cambio es gradual y no abrupto es un supuesto que Lyell (entre otros) empleaba en geología.
Otros “orígenes” que cree encontrar el autor son extremadamente dudosos (el texto sugiere que la idea de selección natural tiene su origen en ideas racistas sobre los “mejores” y “peores” hombres, lo cual me parece completamente absurdo e infundado).
Como quiera que fuere, la intención del autor al rastrear antecedentes es defender esta tesis: lo que un científico puede proponer nunca es del todo original sino que siempre toma ideas que ya estaban en circulación y las ensambla o recicla de algún modo.
Los “genios”, según el autor, no proponen cosas radicalmente nuevas sino que toman ideas previas que estaban por ahí dispersas y las combinan -eso sí- de modo más o menos creativo.
Según el autor del texto, todo esto se vería confirmado por la existencia de “descubrimientos simultáneos” (es decir, de dos autores que proponen teorías muy similares en la misma época, como es el caso de Darwin y Wallace). La idea es que si dos autores proponen de manera independiente una misma teoría al mismo tiempo, debe ser porque de algún modo los ingredientes de esa teoría estaban de “en el aire” (disponibles) en el contexto y época en que trabajaban ambos científicos, listos para ser ensamblados convenientemente.
Esto da pie a más reflexiones del autor. Sostiene que en una época determinada sólo se pueden pensar ciertas cosas y no otras. La cultura y la sociedad en que vive un científico imponen límites a lo que puede decirse y pensarse, de modo que -de nuevo- no pueden esperarse novedades muy radicales sino sólo las que caen dentro del horizonte de nuestra época y cultura.
Acá hay varias cosas para discutir, matizar o aclarar, pero lo dejamos para otra oportunidad.
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